“Viendo la gran falta que hay de evangelizadores y los deseos tan grandes que tiene el pueblo de oír la Palabra de Dios...” Así escribía san Antonio M. Claret en carta al Nuncio el 12 de agosto de 1849.
Comprobando esas dos falencias, decía que había reunido un grupo de compañeros con corazón de apóstoles “para hacer con ellos lo que solo no puedo”; es decir, ampliar su radio de acción pastoral. Llegar a todo el pueblo. Evangelizar a todos los pueblos.
Claret comprobó que la palabra de Dios es la que fundamenta la vida del cristiano. Y entregó su vida en su proclamación a tiempo y a destiempo.
Sus hijos y compañeros en la misma misión, no podemos acudir a otras fuentes ni ofrecer al pueblo otras palabras.
Por eso, empleando estos medios que la tecnología pone en nuestras manos, presentamos esta página que será un compromiso de evangelización popular a través de la Biblia. Aquí los agentes pastorales, cristianos en general y buscadores de la verdad, podrán encontrar los senderos que los conduzcan hacia el conocimiento más cercano de la Palabra de Dios, para hacerla vida de sus vidas.
Agustín Cabré Rufatt, cmf.
Superior Mayor de los Misioneros Claretianos en Chile. |